Comunicación, día 1.

Algo tan sencillo y básico como comunicarnos con el resto del mundo,  es uno de los más complicados logros de la humanidad. 

Siendo sólo un neófito, y sin remontarme a nuestros inicios cuando aún no habíamos alcanzado el estatus de homosapiens, con la magia que concede la escritura voy a trasladarme a nuestros días y a la más primaria forma  de comunicación: “la  NO verbal”. 

Todos somos observados y a la vez,  observadores. En la calle, en el trabajo,  nuestros gestos, la ropa que elegimos, nuestras acciones. Todo nos delata y habla sobre quiénes somos, como nos sentimos y que es lo que queremos. 

Por mi trabajo viajo mucho, paso mucho tiempo sola, y me entretengo en el metro,  el aeropuerto,  estaciones de trenes, cafeterías,  observando a otras personas,  imaginando cuál será su profesión,  hacia donde se dirigen por su forma de vestir, su nivel cultural dependiendo del vocabulario que utilizan. Si la persona que los acompaña es un nuevo amigo,  un vecino,  su amante,  o son ya un matrimonio caducado. 

Sabemos que no debemos cruzar piernas o brazos en una entrevista de trabajo. Inclinarte levemente hacia adelante denota interés hacia lo que oyes. Mirar a los ojos de tu interlocutor,  es sinceridad.  Apretar la mano firmemente,  seguridad. Aprender a sonreír con la mirada, y hacerlo de manera permanente relaja a la persona que tienes delante. Hablar de manera calmada, clara, en un tono ralentizado suaviza cualquier conversación tensa, y bla bla bla bla…

2

 

Hoy en día, cualquier entrevistador laboral maneja a la perfección estas técnicas,  y a la vez que te interroga,  te observa y toma nota. 

“Hablamos mucho más de nosotros cuando no decimos nada. Nuestro cuerpo, es una compleja maquinaria que reacciona sin permiso a los estímulos externos.”.

Hoy por hoy, la mayoría de empresas que buscan nuevos candidatos, al recibir tu currículo,  bucea por tus redes sociales,  tu vida en imágenes debe ser acorde con tus capacidades. Básicamente buscan algo que no encaje,  para dar el siguiente paso o descartarte para siempre,  así de importante es todo aquello que no dices.

Independientemente de nuestro lenguaje no verbal en una entrevista de trabajo,  ¿sabemos manejarlo en nuestras relaciones personales?

3

 

Todos sabemos cuándo alguien nos atrae en el mismo momento de conocerlo, hay algo en su forma de hablar,  de moverse, su ropa, como huele,  que nos hace querer conocer a esa persona,  querer saber más, o todo lo contrario,  y nos provoca un rechazo inmediato

“…no me ha hecho absolutamente nada, pero me cae fatal”.

Reaccionamos a su lenguaje no verbal. Nos ocurre con actores,  políticos,  el vecino del octavo, algún compañero de trabajo. 

Esto generalizando muchísimo y esquematizando las infinitas posibilidades. 

4

 

La mayoría de relaciones de amistad o amor, nacen tras un encuentro fortuito. Hoy por hoy es más sencillo hacer nuevos amigos o incluso que exista química en redes sociales, que en la vida real.

“Me encantan esos locales que anuncian: No tenemos WiFi,  hablen entre ustedes…”.

Y así fue como lo conocí:

Acababa de aterrizar en mi nuevo trabajo. Ciudad nueva, nuevo apartamento,  ningún amigo. Todo mezclado hizo que estuviera más presente de lo habitual en redes sociales,  puede que en un afán por asirme a mi mundo anterior.  Probablemente solamente por no sentirme tan sola. Es una rotunda realidad, el amor que nace a golpe de likes en redes sociales. 

Empecé a prestar más atención a los comentarios sobre mis publicaciones,  cuando me percaté de su insistencia en comentarlos, de un modo exageradamente crítico. Y le contesté,  yo que jamás le contesto a nadie: 

“Se nota que no me conoces…”.

Al volver a casa cada noche, me sorprendía buscando sus comentarios,  hasta que me dí cuenta que ni tan siquiera él y yo éramos amigos virtuales,  así que le envié una solicitud de amistad. 

La realidad era que me sentía atraída, aunque aún yo no lo sabía. Pero al releer sus comentarios y preguntarme cuanto tardaría en pedirme el teléfono me fui dando pistas sobre cuales eran mis intenciones. 

 “Quería saber más de ese hombre. Quería conocerlo en persona”.

Yo no digo que esté mal postergar ese primer encuentro personal, te enamoras de una mente, antes que de un físico,  de la que luego es imposible escapar. Cuando finalmente se produjo el encuentro,  meses más tarde,  saltaron chispas.

 “Su cuerpo y el mío, tienden al infinito, aunque esa ya es otra historia…”.

 

“El País de Las Hadas” by Isabel Jiménez

Comunicación, día 1.

About The Author
-

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>